¿Puede un portabebé ergonómico dejar de serlo? o errores que normalmente olvidamos

¿Puede un portabebé ergonómico dejar de serlo?

El tema de este hilo del blog puede ser un poco controvertido pero forma parte del día a día de los portabebés ergonómicos. Los que me conocéis sabéis que mi idea de porteo es el que ayude a la crianza, respete al bebé y a los papás/familiares que porteen, y sobre todo ayude a disfrutar de la vida, de la maravillosa experiencia de la crianza y del porteo. Por eso me preocupa especialmente cuando, debido a un mal uso del portabebé, el porteador o el bebé pueden estar haciéndose daño. Porque sí, un portabebé ergonómico puede hacer daño si no se usa bien.

Con idea de que pueda servir de ayuda, escribo este hilo con el que pretendo ser clara al indicar diversos usos que se le dan a los portabebés y que os pueden dañar la espalda (por poner un ejemplo) a los adultos o ser peligrosos para los bebés.

Todos los casos que ilustro y comento son los habituales que suelo encontrar al caminar por la calle, no voy a comentar casos extremos o más raros (o al menos de momento en este post). Y aclaro, la idea no es de criticar, ni mucho menos, sino de ayudar, porque en muchas ocasiones se nos olvidan las formas correctas en las que debemos colocarnos los portabebés. Paso al lío:

1.- Bandolera “con anilla mortal superior” (o inferior).

Es uno de los errores más comunes. Puede estar motivado por las prisas quizás, pero es bastante fastidioso. En la bandolera lo que tenéis que practicar un poco al principio es que al dar soporte al bebé, al ajustar, consigáis que la anilla os quede entre el hombro y el pecho, a medio camino. Si no, cuando llevéis un rato con el bebé puesto, se clavarán las anillas y el peso lo notaréis enormemente. Igualmente la tela deberá estar abierta para que permita quedar abierta en la espalda, repartiendo el peso del bebé, y que no cargue todo en una zona muy pequeña.

Esta debería ser la colocación de la anilla para que resulte cómoda. El bebé tiene las rodillas demasiado altas, pero el resto está bastante bien.

Esta bandolera es un despropósito, pero aún así se ve por la calle. No va para nada ajustado el cuerpo del bebé, las anillas están en el cuello, casi en la espalda, y mejor que no quite las manos del bebé porque seguro que se caerá en cuanto se ponga de pie.

En ésta el cuerpo del bebé está bien ajustado pero las anillas están muy bajas, bloqueádose el brazo de la porteadora y cargando todo el peso del bebé en la parte de tela que queda por encima del hombro.

Aquí vemos unas anillas bajas y una tela poco abierta en el hombro, lo que crea que toda la tensión del peso del bebé descarga en una parte muy pequeña del hombro y la tela no se va a poder abrir bien en la espalda, por lo que tampoco repartirá mucho el peso por la espalda. Pero al chaval se le ve contento.

Aquí supongo que será el caso de una mamá que ha cambiado al bebé para darle el pecho y se le ha quedado dormido. En el supuesto caso de que quiera volver a levantarse para caminar, debería ajustar de nuevo la bandolera y colocar las anillas más arriba, puesto que ahora la bandolera no tiene nada de tensión y no sujetaría nada bien al bebé.

Aquí la señora de la foto (de mimos, tela y lana) lleva una bandolera de una tela difícil de ajustar y con la anilla totalmente clavándose en el brazo. Debería repartir la tela un poco más arriba del hombro y que las anillas quedaran un pelín más bajas para tener comodidad en el brazo.

2.- El bebé siempre debe ir a una altura que nos permita darle un beso. Es más cómodo para nosotros y más seguro para él (ver punto 6).

La altura es la perfecta aquí.

¡Así no, por favor! El bebé no tiene espacio para respirar ni lleva posición correcta ni el cuerpo con buen soporte.La tela del brazo de la porteadora se está cayendo (por eso lo sujeta con la otra mano). No es cómodo para la que portea ni seguro para el bebé.

3.- Mirando hacia adelante en fular.

A veces se olvida, solo hace falta recordarlo: la posición ergonómica es siempre la barriga del bebé hacia nuestro cuerpo, ya sea delante (cuando son más pequeñitos), a la cadera (cuando ya se sientan) o a la espalda (cuando ya caminan). NUNCA el bebé hacia delante, no es ni cómodo ni ergonómico para el bebé ni para nosotros. No se respeta la posición en M, el bebé no va bien sujeto y, por lo tanto, a nosotros nos pesa muchísimo más de lo que debería.

La entrepierna del bebé concentra todo el peso del bebé más los rebotes al caminar. El cuerpo no está para nada bien sujeto y el bebé tiende a irse hacia delante y nosotros tendremos que compensar con nuestro cuerpo hacia atrás, lo cual creará mucha tensión lumbar. Si a esto unimos que al no ir el bebé sujeto nos pesará más, entonces el porteo será un suplicio.

4.- Bandolera elástica, no segura.

La bandolera, al ser una capa sola la que da soporte al bebé, es imprescindible que sea de fular tejido, NUNCA de tela elástica, que se puede deformar, rajar y resulta poco segura para el bebé pues la podría abrir. Hay tejidos muy finos, de algodón, bambú, lino, etc. Además, son más fáciles de ajustar y de llevar posteriormente que los elásticos. Ocurre igual con los nudos a la espalda, no es seguro con fular elástico, el niño se puede salir sin que os deis cuenta.

En esta bandolera el bebé está puntualmente tumbado, el tejido es de sarga de algodón, fácil de ajustar y con muy buen soporte para el cuerpo del bebé.

5.- Pies por dentro. No, no y no.

Toda la tela del portabebé está destinada a dar forma y soporte al bebé. Si utilizamos la tensión de la tela para coger los pies, o bien: 1. Le estamos dando tensión en los pies, cosa que no queremos, 2. Al dar esa tensión estamos variando la posición de las caderas. Siempre el portabebé llega hasta las corvas (la parte de detrás de las rodillas), porque es donde va el soporte del niño, sujetando su cuerpo y repartiendo uniformemente todo su peso. Si lo que necesitamos es calentarle los pies, para eso hay calcetines, calentadores o botitas, por favor. El fular/bandolera está para otras cosas muy importantes. Pensad que os sentáis en una hamaca, la tela os llega hasta las corvas, el resto de la pierna va colgando. Si ponéis las piernas enteras por dentro, la tensión llega a la planta del pie y las piernas bailan (o las metéis con tensión dentro de la tela, pero ésta no sujeta tan bien como debería toda la pierna, con la forma correcta).

Diría que la cara del niño lo dice todo, pero a veces los bebés no se quejan cuando van mal en el portabebé (tienen otras cosas que les compensan). Aquí la bandolera está perfectamente ajustada, sólo que las piernas del bebé al ir por dentro llevan una tensión (pensad, por ejemplo, en los pies) que no es la que deberían. El culete no apoya casi el peso, sino los pies, y estoy casi segura de que este niño va a ir todo el camino intentando ponerse de pie en el portabebé.

Aquí directamente no han puesto a niño, sino a un muñeco (¡gracias!). Los bebés son muy flexibles, pero pensad en qué momento se pone el niño voluntariamente en esta postura, con los pies totalmente aplastados (se ve en la forma del fular) y con esta posición tan tremendamente forzada de piernas, caderas y espalda. ¿Qué tal si fuérais vosotros así? ¿Os gustaría?

6. Bolso para bebés. Lo nombro siempre así porque creo que es bastante gráfico, ahora con las imágenes lo veréis.

La única posición segura para el bebé es aquella en la que las vías respiratorias estén libres. Fundamental, no lo olvidemos. Y por vías respiratorias entendemos tanto la cabeza, que esté recta (ni flexionada hacia atrás ni hacia delante) (podéis hacer la prueba vosotros hablando, si echáis la cabeza hacia delante o hacia atrás, ¿se os escucha bien? ¿respiráis bien? El aire no pasa igual que si está la cabeza recta con el mentón un poco hacia el cuello) y también influye en la respiración el diafragma, que está debajo de los pulmones, en la barriguita. El bebé no debe estar presionando su diafragma, ya que no podría moverse y con eso respirar libremente. Hay portabebés que hacen que el bebé vaya hacia abajo, la gravedad lleva el culete del bebé hacia abajo y éste queda con forma de V, presionando su barriga. Igualmente en esa posición no podemos dar soporte a la cabeza, por lo tanto si ésta se va hacia delante en posición inadecuada para respirar bien, ni nos damos cuenta ni podemos corregirlo porque no hay posibilidad en estos portabebés. Los niños van sueltos, colgando en lo que yo llamo “bolso para bebés”. El bebé se adapta al portabebé, y no al revés. La única posición segura es aquella en la que el bebé tiene su cabeza recta en la zona superior de nuestro pecho, es decir, a la altura de nuestros besos, donde no es zona mullida por el pecho y tiene espacio para respirar. Ahí lo sentimos, lo escuchamos y podemos sujetarlo perfectamente con un portabebé adecuado.

Esto es una tela con forma de bolso en la que se mete el bebé y que ya él se apañe. No, señores, esto es un portabebé solo en el sentido literal de la palabra, porque lleva a un bebé, pero no es en absoluto una manera ni segura ni cómoda de llevarlo. Es, incluso, muy peligroso. El bebé se adapta a la tela y no al revés, ya que ésta no tiene posibilidad alguna de ajuste por ningún lado. El bebé baila al caminar porque va libre, su cabeza no va sujeta (de hecho, aquí va con la cabeza totalmente hacia delante y diría que con peligro de no poder respirar bien). Su cuerpo está totalmente curvado, sus rodillas van presionando el diafragma impidiendo la correcta respiración. Y su papi va doblado, claro, y añadiría que se le debe ir clavando toda la tela en el hombro.

Otro del estilo. Este es un pouch, más conocido. Tiene anillas pero no os confundáis con una bandolera, porque en este caso las anillas son para colocaral bebé un poco más cerca de la cintura del porteador o más lejos, no es para ajustar su cuerpo y darle soporte. Por esto normalmente los pouch van muy flojos y el bebé baila en su interior. Además pensad en la curvatura del cuerpo del bebé que veis en esta foto.

El papá monísimo y el bebé va apretadito, pero no me vale. Hay peligro de que el bebé no pueda respirar bien. A la altura de los besos es el lugar donde deben ir, seguridad ante todo.

Este no se ha colocado él solo el pouch (porque las anillas están por detrás y ya me dices tú cómo te ajustas unas anillas en la espalda y encima con un bebé). Solo espero que no se mueva mucho porque como se gire el bebé se le sale por el lado.

7.- Piernas estiradas en mochila no evolutiva o evolutiva mal colocada.

Una de las ventajas de los portabebés ergonómicos es que nos den libertad de movimiento y permitan al bebé ir cómodos y bien sujetos. Aquí ya veis la cabeza suelta, las piernas hacia abajo, colgando, y la espalda de la madre en la parte superior tendrá un “poquito” de tensión.

Más de lo mismo. El bebé no va sujeto, tensión en la entrepierna…

Recordad: siempre ofreced soporte amplio para el bebé y que no rebote al moverse, que esos golpes se los lleva el bebé y también nuestra espalda. Para eso, las rodillas siempre por encima del culete, con la pelvis basculada.

8.- Mochila baja carga en la espalda (igual ocurre con los demás portabebés).

Esto puede ser debido por un lado a colocar el cinturón de la mochila muy bajo (por ejemplo, en papás/mamás muy altos), de manera que el bebé queda muy bajo en el pecho también, o por bajar a los bebés para dar el pecho y después no devolverlos a la posición original. Cuanta más distancia haya desde el culete del bebé hasta vuestros hombros, menos sujeto vais a llevar al bebé y, por lo tanto, más os va a cargar en la espalda. Vamos a intentar no hacernos daño, que se supone que el porteo ergonómico es un alivio, no una carga para nuestro cuerpo.

Aquí la mochila no va baja, pero sí el enganche de la espalda va demasiado alto. Si os fijáis en la curva que hace la tira del brazo, ahí está el peso del enganche de la mochila. Carga en la zona cervical y es muy molesto. Se soluciona bajando un poquito esta tira.

Aquí se ve más claro que la tira está justo en las cervicales. Recomiendo siempre un pelín más abajo.

En este caso al ir dándole el pecho al bebé, se ha adaptado la mochila a esta altura, pero es fundamental volver a subirla cuando éste termine ya que si no, nos dañamos la espalda y el suelo pélvico se carga.

Igual ocurre aquí que en la anterior.

Incluyo aquí al final un tipo de portabebé por el que me preguntáis mucho y repito que no me gusta nada. Es por la tensión en el suelo pélvico y porque no termina de ser ergonómico del todo.

Al llevar esa “cuña” debajo del culete del bebé, hace que ésta se clave en la zona del vientre del porteador, dando una tensión innecesaria y poco saludable. Además, no proporciona más soporte al bebé, vamos, que no sirve para nada.

Si habéis llegado hasta aquí, ¡enhorabuena! porque al final ha salido larguillo el post. Solo pretendo con él ayudar a detectar errores, no desmoralizar en absoluto. Siempre pensad que debéis estar cómodos al portear con un portabebé ergonómico. Por supuesto si tenéis dudas, escribidnos o pasad por Mapi y os ayudamos escantados, ¡para eso estamos! Para que disfrutéis del porteo sin que vuestra salud lo pague.

Para terminar, os dejo una foto que me encanta, un jovenzuelo con un pañuelo la mar de estiloso puesto. ¡Ole por los papis/titos/abuelos porteadores, que también disfruten con ello y nos ayuden en la crianza!

¡¡Feliz porteo!!